lunes, 10 de enero de 2011

Arvejas


Cuando era chica, mi mamá me decía que en todas las latas de arvejas había una más oscura, entonces cada vez que abría una lata, mi tarea era buscarla y sacarla. Yo no me preguntaba como sabía eso, para mi era una realidad, algo que  sucedía sin excepción por alguna razón particular que solo ella conocía. Buscaba esa arveja entre todas las arvejas verdes y brillantes, no como algo feo o que estaba en mal estado, era mi hallazgo y la comprobación de su certeza, como un tesoro, sólo una, ahí estaba. 

Hoy mientras cocinaba tuve este recuerdo, cuando me encontré buscando y separando la arveja oscura de la lata, algo que hago siempre,  sin darme cuenta... Porque Ella tenía razón, siempre hay una, y me encanta comprobarlo.

Será que hay ciertas fechas donde se me dá por extrañar un poco más... 

Y que lindos son esos pequeños recuerdos.

6 comentarios:

Catalina dijo...

Me emocioné.Y además es verdad. Siempre hay una oscura.

Natalia Alabel dijo...

Ah, pero claro que siempre hay una más oscura!
Igual...aguanten las arvejas congeladas!

Amiga D dijo...

Lo lindo es que esas pequeñas cosas de la vida cotidiana te hagan acordar de ella.

Alelí dijo...

estos relatos siemples madre-hija me fascinan...yo siempre escribí el blog pensando en ella, pensando que algún día no voy a estar y tiene dónde buscarme (además de recordar)

Grix dijo...

Sweet pea, sweet pea..
Bella Pecs I'm back. Visíteme en www.flabbergassted.blogspot.com que extraño sus mimos al alma.

Muax

Peccata Minuta... dijo...

Cata
Que vos te emociones es todo un halago mami!

Natalia
Parece que era un secreto a voces
Si hay, prefiero las frescas.

Amiga D
Este recuerdo me tomo por sorpresa, lo que fue doblemente lindo

Alelí
Que lindo! Yo la busco en cada cosa que encuentro de ella...

Grix
Ay que alegror! Faltaba usted mi querida...