Ahora sólo queda disfrutar.
Ahora voy por las fotos de los 31...
Y aprovecho el evento para estrenar un post programado...
...
...
se habrá publicado?





Después de una semana con mucha presión, una salida no planeada ayuda a descomprimir y relajar. Un camarero tímido que trae té después de cenar sin que se lo pidamos , hace mi día un poco mejor. Buena compañía y una charla interesante, se ocupan del resto.
Caminamos, es una noche cálida, de esas para caminar. Él se permite un cliché y se acerca al puesto de flores. Aunque no cuenta con la aprobación del florista, elije margaritas, blancas, tupidas y esponjosas…
- Al florista no le gustó la elección, dice, creo que él hubiera preferido rosas.
Pero claro, yo también prefiero las margaritas.
Y cuando todo parece estar bien…
Me vuelvo excesivamente racional.
Me voy, relativamente corriendo
Me despido con mucha celeridad
Y lo peor...
Me olvido las margaritas…
A veces, me manejo de forma muy rara… y mal.
Nota al pie: Además, llevaba en la cartera un obsequio, que por supuesto, se volvió conmigo... que se pensaron? Que iba a hacer algo bien?












