
Volví... se extraña el blog cuando pasan unos días.
No estuve derrapando entre brindis y felicitaciones.
No me reconcilié con Papá Noel, aunque me trajo algunos regalitos y me dió excusa para regalar.
Falté a algunos lados y me perdí de ver a gente que quería ver.
Me evité algunos compromisos por obligación típicos de las fiestas.
Desde el 23 volvió a mí y como cada vez que viene desde hace 13 años lo mismo, no puedo pensar, no puedo trabajar, apenas puedo dormir. Me pongo triste, puteo, me enojo, necesito cariño, puteo de nuevo, necesito más cariño, no quiero ver a nadie (y les aseguro que así nadie querría verme)
Tengo alergia.
Como por arte de magia me transformo, me deformo... horrible.
Como el increíble Huk, pero roja.
Que un pico de stress, que algo que comiste, que los nervios, que la época del año... siempre la misma perorata. Una caterva de posibilidades, que se juntan y ya... Es todo eso junto.
No encuentro a mi homeópata, es miércoles y lo voy a encontrar el lunes!. Me desespero, y todos a mi alrededor también.
Dejo la homeopatía por una rato, recuerdo a todos los alergistas que conocí y al único que supo tratarme (que en paz descanse, pobrecito) dieta que no permite conservantes de ningún tipo ergo, nada envasado (ese es el gran secreto que porque como sano y sé cocinar) Tomo coraje y me sumerjo en un montón de antihistamínicos que me dan un hambre voraz y mucho sueño. Me cuestan mucho las drogas, me resisto, pero estoy peor. Uno de los antialergicos que tomé siempre está prohibido (como para que no me cueste tomarlos) bueno, tomo el otro (con cara de antes que también esté prohibido por peligroso).
No mejoro.
Y caigo en el extraño mundo de los corticoides...
Y acá estoy...
Pd: Igual, contra los pronósticos el 24 a la noche le puse onda y la pasamos lindo...