Decido no salir, pienso en dormir temprano para trabajar mañana en esto tan nuevo y tan mío. Sacarle horas a mi descanso no me molesta ante algo que me hace tan feliz.
Me siento en mi pc, recibo unos poemas de alguien que tuvo la diferencia de dejarme leer lo que escribe. Hay fiesta en el maldito pseudo salón de lado. Mi habitación retumba, la música me indica que no sólo no voy a poder leer hoy, sino que seguramente tampoco voy a poder dormir.
Me preparo un trago, ya tomé temprano, pero este lo sirvo con la clara intención de emborracharme un poco, como si así pudiera dormir. Comienzo a contestar el mail que me enviaron con los poemas, me disculpo por no poder leer y empiezo a esbozar unas ideas que terminan en este post. El alcohol no hace efecto, lo llamado cultura alcohólica a veces no está tan bueno, quisiera, pisar un corcho y caer rendida. Empiezo a pensar en tomar pastillas, todo producto de la desesperación y el cansancio agotador porque soy cero fármacos. Mejor sigo escribiendo. Ni siquiera tienen mucha música, en este rato noto temas repetidos, será que las peores fiestas son las de acá al lado? Saco cuentas de lo que puede durar una fiesta. Cacho Castaña, es necesario? No, por favor, Karaoke no, es demasiado para mi...