
Con V nos conocemos hace mucho, somos amigas desde antes que podamos decidirlo, porque así sucede la amistad cuando uno tiene tres años.
Pasamos muchos años juntas, toda la niñez, la adolescencia, y aunque en ocasiones nuestras vidas se alejaron un poco, siempre nos gusta reencontrarnos, tener lindos recuerdos, reírnos y sentir que no pasó tanto tiempo. Conversar y ponernos al día, con la sensación de estar en familia.
Ella con una bella familia armada, habla de sus hijos y sus felices corridas cotidianas. Yo, le relato detalles de mi vertiginosa vida de soltera. Ella se divierte, decimos algunas barbaridades y en ocasiones mueve la cabeza, casi maternal.
Recibo un mensaje de texto, lo leo en voz alta y lo acompaño con una anécdota.
- Hay nena, vos nunca nada normal no? Nada simple...
- Y bueno V, ya sabés como funciono. A mi si no me hacés pensar no puedo.
- Si, la verdad. Tengo que decirte algo, después de tantos años, creo que es el momento:
- Hace muchos años, desde que tenemos, que se yó, quince? Desde ahí que nunca entendí lo que me decís.
Después de mi carcajada , la conversación siguió, mientras yo me preguntaba si realmente soy tan compleja, y si todos estos años había hablado en vano.
Después ella con lo que cree un pensamiento muy lineal y liviano, me dijo algunas cosas de quien ha sabido mantener una relación durante muchos años y sobretodo ser feliz.
Por supuesto que sus consejos me dejaron pensando...
Pasamos muchos años juntas, toda la niñez, la adolescencia, y aunque en ocasiones nuestras vidas se alejaron un poco, siempre nos gusta reencontrarnos, tener lindos recuerdos, reírnos y sentir que no pasó tanto tiempo. Conversar y ponernos al día, con la sensación de estar en familia.
Ella con una bella familia armada, habla de sus hijos y sus felices corridas cotidianas. Yo, le relato detalles de mi vertiginosa vida de soltera. Ella se divierte, decimos algunas barbaridades y en ocasiones mueve la cabeza, casi maternal.
Recibo un mensaje de texto, lo leo en voz alta y lo acompaño con una anécdota.
- Hay nena, vos nunca nada normal no? Nada simple...
- Y bueno V, ya sabés como funciono. A mi si no me hacés pensar no puedo.
- Si, la verdad. Tengo que decirte algo, después de tantos años, creo que es el momento:
Yo nunca te entendí.
- Hace muchos años, desde que tenemos, que se yó, quince? Desde ahí que nunca entendí lo que me decís.
Después de mi carcajada , la conversación siguió, mientras yo me preguntaba si realmente soy tan compleja, y si todos estos años había hablado en vano.
Después ella con lo que cree un pensamiento muy lineal y liviano, me dijo algunas cosas de quien ha sabido mantener una relación durante muchos años y sobretodo ser feliz.
Por supuesto que sus consejos me dejaron pensando...