martes, 27 de julio de 2010

Nuevos Aires

Despues de unos cuantos días de no escribir, las ganas de que me extrañen se ven opacadas por un incipiente temor de que empiecen a olvidarme, entonces tomo aire, saco pecho, digo presente, y de paso les cuento de que va mi vida en estos días.
Lejos de estar vacacionando los motivos de mi ausencia son los nuevos aires de un proyecto. 

Soy bastante inquieta así que me encuentro enredada en los brazos del entusiasmo, sacándole el polvo a mi yo creativo,  embriagada por las ideas y sumergida de lleno en las ganas. Ansiosa y cauta a la vez, tenaz pero siempre en movimiento...
Me gustan los proyectos, las cosas nuevas, empezar... ese debe ser el único lado de la adrenalina que me cae simpático. (paracaídas, viajes en globo y balcones, abstenerse)

Ya les iré contando, cuando todo comience a tomar forma... mientras tanto si algo de curiosidad los atrapa, y recordando aquello de "la curiosidad mató al gato" les dejo un humildísimo garabato que hice hoy  mientras hablaba por teléfono con un proveedor... 



Y sigo garabateando, uno nunca sabe si entre tantos kilómetros de bic no puede salir un logo. 



y no se olviden, si no vuelvo enseguida...
Extrañenmeeeeee...

lunes, 19 de julio de 2010

Charla de chicas IV

Con V nos criamos juntas y aunque somos muy distintas tenemos ese gustito a conocernos de toda la vida que nos hace disfrutar mucho el tiempo que pasamos juntas, aunque suele ser muy poco. Ella, que ya pasó más de la mitad de su vida junto a su marido, con dos niños, y una vida de esas súper tradicionales, me insiste en que le cuente cosas:



- Pensá que yo ya estoy en la parte del matrimonio que tengo que innovar y vos?Dale contame algo...

Mi vida no es una locura de emocionante, pero por desprolija en lo sentimental, en comparación es bastante. Así que paso a contarle algunas cosas, con un dejo de culpa y de desgano.

- De que te quejas!, me increpa, disfrutá querés...disfrutá. 

- Bueno, tampoco es que la paso tan mal... nada más a veces quisiera un poco de tranquilidad, lo clásico, que alguien te espere, no andar tan veleta, sin tantas idas y vueltas. Está todo bien, pero a veces agota. 

- Pero mi vida que te crees que es? Agotadora... Mirá, relajate, y buscale la parte positiva y divertida, que seguro la tiene. Es la vida que tenemos, porque tomamos decisiones que nos trajeron hasta acá. Y hay que aprender a disfrutar con lo que hicimos de nosotras. 

- Si.. pensándolo así... 

-Tendríamos que hacer como esas películas bobas hollywoodenses, y cambiar de vida por un tiempo.

-Así las dos nos damos cuenta de que nos queremos quedar donde estamos...

- Claro... Yo salgo con tus chongos y vos me cuidas los indios.

- Si yo te prometo que a tu amor no me lo garcho*.

- Me lo devolvés en diez minutos... 

- Vos por mi parte, hace uso tranquila.

-Pero mirá que después de dos partos van a tener que laburar...

- No te preocupes, ya se a quien encomendarte... 

Y fuera del guiño gracioso de nuestra conversación (que fue mucho más larga que eso, pero entre edición y mala memoria quedó así) lo curioso es que ella siempre me tiene a mi como la intelectual y compleja. Dice que hablo de cosas que no entiende, y sin embargo, cada vez que hablamos, ella liviana como se cree, me tira unos palos que me deja pensando varios días, claro que ni se da cuenta. 
Eso si, aunque ella es la Susanita, la que obligadamente tiene que cocinar cada vez que nos vemos soy yo... 

* Del verbo Garchar. Cabe aclarar, ya que hace algunos post atrás hubo algún sorprendido ante el uso de palabra semejante salida de esta lady, que soy casi un ser humano, y como tal cuando hablo digo cosas como GARCHAR y a veces casi que soy muy mal hablada.

martes, 13 de julio de 2010

Igualdad

Recién estaba paseando y comentando en el blog de una amiga, y pensaba, que no comprendo a la gente, que no comprendo tanto ensimismamiento, que no comprendo a los miles que hoy fueron a esa marcha, con ese discurso de mierda y que además le dicen"marcha por la familia" 
Porque falta AMOR, porque sobran hipocresía, ensimismamiento, necedad, intolerancia, racismo y etc's... 
Me dieron una ganas tremendas de escuchar esta canción.
Porque durante esos tres minutos que dura, parece que todo es un poco mejor...

domingo, 11 de julio de 2010

La Silvina que hay en mi

Se acuerdan de mi joven enamorado? (Obvio que no se acuerdan Click y Click)
La misma tenacidad, y ya van pasando ¿años? si si, mucho tiempo, ya casi que ni sé si me merezco tanto revuelo. 



El otro día me dijo:

- Tenemos que hablar, salgamos solos, porque siempre estamos con gente. Quiero que conversemos...

Y Yo pensé muchas cosas:

- No recuerdo cuando fué la última vez que escuche a un hombre decir tenemos que hablar! Lo que me pareció muy gracioso. O es claramente muy joven o es un marciano.

- Tanto tiempo pasó, naturalmente es más grande, ya su edad no me hace fruncir el ceño, siempre y cuando no piense en la mía, claro.

- Donde está mi lado escandaloso cuando estoy en estas situaciones?

- Por qué tengo que pensar todo tanto?

- Será cuestión de sacar la Silvina Ocampo que hay en mi?

- Y entonces...?

miércoles, 7 de julio de 2010

Mezcla



Y dentro de esa gran mezcla que soy, aunque tengo las uñas infinitamente pintadas, me maquillo ni bien me levanto y no salgo sin tener los ojos delineados, hace años que me da por hacerme la rebelde y no voy a la peluquería.

domingo, 4 de julio de 2010

Tocata mundialista

No, no se emocionen, no habrá acción en este post.

Ya saben que a mi el mundial mucho no me cuadra, pero en los diferentes partidos y las diferentes situaciones que se fueron sucediendo, intenté adaptarme sin molestar y sin ser molestada.
Para el partido de ayer, ya no lo pude evitar y mi casa fue sede de mirada de partido, yo vivo con mi hermano, así que entenderán que hay cosas que me naturalmente exceden mi dominio del espacio.
Como siempre en estos casos de reunión y aunque estaba un poco cansada y muy contracturada yo me dedique a lo que mejor me sale: Agasajar.  Mate y brownies a la mañana, picadita y empanadas al mediodía.
Con el resultado del partido, (bah, si hubiera sido de otra manera también supongo la excusa funcionaría igual) el alcohol comenzó a correr por entre los invitados. 
Ya, cuando empezaron con el furor sudaca de ahora mirar Paraguay, yo ya un poco alcoholizada, el doble de cansada y llegando al tope de mi tolerancia de fútbol,  agazapada y sin hacer mucho ruido me escapé a dormir una siesta.


Cuando me desperté, me dedicaba a atarme el pelo sentada en la cama, en camiseta y bombacha (si estoy muy acostumbrada a vivir sola, no reparé en que había gente en casa y mucho menos en que alguien podría aparecerse)  cuando para mi sorpresa se asoma "amigo masajista" en la puerta de mi habitación, y me dice:

- Flaca, como te sentís? Querés que te haga unos masajitos?

Yo todavía algo dormida y un poco extrañada, imaginé que el nivel etílico y las condiciones antes comentadas no iban a ser muy coherentes con el profesionalismo que la situación exigía y preferí un:

- Mmmm, gracias, creo que estoy mejor. 
- Que tonta,creo que dijo y se fué. 

Yo me vestí a la velocidad de la luz y fuí con el resto a terminar de compartir el día.
Eso si, ahora sigo contracturada.

jueves, 1 de julio de 2010

Charla de chicas (una más)

Con mi amiga R, los tiempos para vernos no abundan, y por eso nuestras charlas suelen ser muy prácticas (bah, por decirle de alguna manera) y tipo Ping-pong felizdominguero vamos saltando de tema en tema sin ningún orden ni lógica para tener un paneo general de todos los ámbitos.
Cada tanto dejamos un poco de lugar al conchudismo en su máxima expresión. Hoy entre esas cosas, le conté que iba a  inscribirme en el gimnasio para empezar de una vez la semana próxima. 



La charla fué mas o menos así:

Yo- Hoy voy a inscribirme en el gimnasio. 
R- Que vas a hacer? 
Y- No sé, voy a ver. Capaz voy variando para no dejar, los aparatos me aburren. 
R- claro... y que buscás?
Y- bajar un poco, y sobre todo moverme.
R- Ah.
Y- Tengo que garchar más, para quemar calorías.
R- Es lo mejor... Tendrías que buscarte uno más bien pasivo.
Y- (acá va un nombre que por supuesto no será expuesto) es un buen ejercicio, aunque no por pasivo. Así que lo vamos a mantener.
R- (Risas) Es un horror la frialdad de nuestros comentarios.
Y- Naaa, te parece? Debería ponerse contento, es todo un halago. Si somos dos ladies.

Inmediatamente después y casi mezclada con esta conversación siguió otra, y otra.  Yo finalmente seguí el plan A y me inscribí en el gimnasio, pero cuando llegué a casa me comí un pedazo de torta, sin nada de culpa, por supuesto. 


Y acá más charlas de chicas!  1click  2click  3click


lunes, 28 de junio de 2010

Peleadora

Soy de escorpio, y  la verdad es que en general soy una escorpiana bastante pacífica. 
Varias veces escuche un parecés más de Sagitario, o como naciste el ultimo día del signo, tu ascendente es bla bla...  
Como sea...


Pero en ocasiones, sólo cuando se dan algunas cosas, me da por pelear, hambrienta de pelea de altura, discusión, energía, intercambio de opiniones... y nada me enoja más que cuando estoy así, el otro se baje. Ni siquiera aunque sea porque tengo razón.

Casi casi les digo, en esos caso me gusta no tener toda la razón. Como que siento un extraño placer si en medio de la pelea me demuestran que estoy equivocada... Hija del rigor, el placer de que me noqueen. 

Aunque no es tarea fácil... obvio

domingo, 27 de junio de 2010

Receso de infierno

Y como ya les anticipé algo, últimamente mi cabeza es un infierno. Un poco más que lo habitual.
Casualmente mi maravilloso doctor el señor homeópata, por no sé cuales razones decide adelantarme el turno. Dichosa de mí, después de dudar un poco por tener que dejar de lado obligaciones, como si mi gran problema no fuera justamente el postergarme siempre, le hago caso y voy. 
Viernes al mediodía y sol, horario y día justo como para no tener excusa y dar por terminada la semana antes de tiempo.
Después de una parada técnica obligada para procesar toda la charla con el doc (que dicho sea de paso me dijo cosas terribles y me pegó una buena zamarreada) ahí estoy, con toda la tarde del viernes por delante. Completamente sola. 
Buscando salir un rato de mi angustia, caminé y caminé, muchísimo (no se crean que sólo camino cuando tengo citas) y decidida a encontrar de una vez por todas la necesaria levedad de mi ser, me dediqué a una tarea bien de minita: Hacer compras. (nada más lejos de las pilchas claaaaro) 


Entonces compré:
- Cosméticos, con el placer de tener tiempo de probar y decidir.
- Un esmalte de un rojo divinísimo,  que dice algo así como Strong Forever, un poco pretensioso, pero aunque no cumpla y se salte como todos es bello.

En la recorrida obligada por Chinatown: 
- Todas mis compras de siempre decidida a regalarme unas cuantas comidas ricas para mi alma.  
- Esencias y sahumerios en cantidad. porque soy como una alquimista con los perfumes de mi casa.
- Y como yo soy antipantuflas no pude evitar caer en la tentación de unos escarpines con un botón símil piedra facetada que son los más kitsch del mundo.

Y los inevitables regalos, porque adoro hacer regalos, aunque sean simples tonteras:
 - Algunos para limar asperezas familiares, que si se los merecen o no, es tema aparte.
- Uno para mi amiga R, porque en estos días malos no hace más que demostrarme que es una pieza fundamental en mi vida. 

Ya casi terminada la escapada, cuando estaba volviendo, encuentro en un kiosco de diarios el libro de Alan Pauls que publicó página12. Siempre es una actividad reconfortante comprar un libro, pero cuando aparecen así, mi alegría se multiplica. 

Viernes, termino el día con la sensación de que necesito repetir este ejercicio de la soledad más seguido, unas 12 horas al día creo estaría bien... por ahora.

miércoles, 23 de junio de 2010

Lecturas

Y acá estoy. Son días raros, con mucho y nada para escribir. Mientras tanto comparto algunas lecturas


...Yo ya no puedo. Cansada como si me dijeran
que el oxígeno que me robé del mundo 
tiene que ser devuelto...


Quisiera que me cuides
como se cuida a aquéllas personas enfermas
que ignoran la grave naturaleza de su mal:
suavemente, sin ningún gesto rotundo
de amor que las alarme,
les revele de repente la verdad...
 

Te dí mi cuerpo y lo recibiste
del mismo modo que si un niño te hubiera ofrecido
un tesoro incomprensible como prenda de amor:
el corazón de un pájaro, un puñado de arena.




Fragmentos tomados de "Abrigo" de Claudia Masín

domingo, 20 de junio de 2010

Vacaciones o que?




Será que las vacaciones también son necesarias en la blogósfera? 

Hace rato que pienso la posibilidad de cerrar el blog...

Cada tanto se me pasa y me dan ganas de contar más cosas...

Hay días que estoy esperando tener un ratito para sentarme a escribir y hago anotaciones sobre posibles temas para no olvidarme.

Y están los otros, los que cuando entro y veo las últimas entradas me resulta aburrido.

Será que hay días que me aburro de mi...

Por ahora le cambiamos un poco la onda, fondo, colores... 

y vemos...

miércoles, 16 de junio de 2010

Lo que minita cree

Minita, piensa mucho (a veces al pedo y a veces no)
Minita no está bien...
Entonces minita piensa, cree y quiere creer que...

Hay cosas que no se deberían pedir...

Y minita sabe bien, que no pide mucho.




Y un llamado a la solidaridad Blogueril: Secre, necesito urgente un tag latin para minita. 
Obvio están todos invitados, pero quienes la conocen saben que ella la la máxima autoridat.

martes, 15 de junio de 2010

Vengo a ofrecer




Vi una entrevista de Lalo Mir a Fito Páez... tan maravilloso que me hizo olvidar las asperezas de los últimos años y sólo quedó extrañar al Fito de antes...
A partir del minuto uno de este vídeo, una maravilla, algo así como zapando con un piano... (los músicos sabrán perdonar este permiso de nombrar algo que no es mi tema)

domingo, 13 de junio de 2010

Minita mundialista

La minita es cero mundialista, naahh ni los jugadores mira, entonces este año tomó una decisión:


Si no le insistís, vamos... si sabemos que te da lo mismo que lo mire o no, si no le decís amarga,  Minita no te rompe las pelotas y aprovecha a hacer sus cosas. No se distrae, no pregunta cosas que se olvidará inmediatamente, vos mirá el partido y ella... En total y completa paz consigo misma!!! 
Entonces, minita el sábado, aunque te parezca un poco hereje, se hizo unos matesitos en la cama, con unas tostadas, y cuando se levantó, puso música y cantando se fue a bañar, sabiendo que tenia mínimo una hora y media sin que nadie le hable... 

Lástima que es cada cuatro años...

miércoles, 9 de junio de 2010

Seguridades de minita


No me gustan los absolutos, pero hay algunas cosas que si  sos yo te pasan seguro. 
Por ejemplo que decidas empezar a hacer actividad física justo el día en que todo se pudre y tenés que trabajar hasta tarde.  Tan seguro como que si sos soltera y estás depilada, teñida y divina, no te llama nadie... 

UFFFF...

Y si tenés un blog, aunque te esfuerces, a la larga se te convierte en  un blog de minita...

lunes, 7 de junio de 2010

Lecturas II




La mejor manera de librarse de la tentación, 
es caer en ella...
Oscar Wilde...


Les debo post, pero estoy tentada y cayendo. Eso. 

jueves, 3 de junio de 2010

Acuerdo tácito


Acuerdo tácito es el que tengo con mi profesor de yoga. Después de muchos años de alumna, ahora más vaga pero con el halo de haber sido alumna estrella, total aprendiz y un poco la preferida.
Llego siempre antes de que la clase empiece, me siento en mi colchoneta y empiezo a moverme un poco, sutil, muy sutil hago una postura que demuestra lo que quiero hacer, que grupos musculares me gustaría trabajar o que postura en particular necesito hacer, ni hablar si tengo alguna molestia...  
Así, sin ningún comentario, ni miradas ni nada, el hace su clase... siguiendo mi consejo. 
Todas las clases.

Estos son los casos en los que apoyo con total tenacidad el hacer usufructo de nuestros encantos!

lunes, 31 de mayo de 2010

Como un boy scout

Ya es sabido que yo no soy muy despojada, de salir así como estoy, en general necesito mínimo una horita para ir a cualquier lado... Si me apuro mucho.
 

Pero, aunque me genere muchos conflictos con esa parte mía de los baños eternos y la coquetería, toda la cosa de

Voy para allá...  

Así sin plan...
Me puede...
Siempre...

 

miércoles, 26 de mayo de 2010

Charlas de fin de semana

Fin de semana largo, cuatro días libres, como hace mucho no tengo. 
Entre todas las actividades realizadas, que no voy a contar, el domingo improvisamos una cena. Como siempre ultimamente cada vez que se improvisa reunión, yo hago pizzas. Casi tan seguro como que si me invitan a un cumpleaños, yo llevo la torta.



No es que él sea un amigo entrañable, digamos que es más que nada un buen conocido, pero de esos que uno conoce desde hace tantos años que ya se perdió la cuenta.
Cuenta que se peleó con su novia, una chica con una familia de mucho dinero (lo que le resultaba un poco incómodo) y a la que quería bastante, pero según parece, muy demandante...

"... Además yo en esa casa me sentía un mueble...

No, que un mueble!, un florero, agregó...

un florero y sin flor!... "


Brillante, Risa, ternura, tristeza todo en una misma frase... (aunque la verdad,  más que nada me reí mucho)


viernes, 21 de mayo de 2010

Cita seis y última: El Blogger

Para esta cita estoy totalmente influenciada por los miedos del quien fuera la otra cara de la cita. Timidez, un poco de perfil bajo y bastante desconfianza hacia mi acidez incontrolable y mis poca capacidad de cerrar la bocota. 
Pero yo no puedo resistirme a contarles.
Ya fué, acá va la última cita...


Y como siempre hablamos de cocina con él, esta es la receta para hacer una cita blogger copada:
Juntar un  mail con un texto maravilloso de un escritor, con una pizca de desconfianza de ella porque aunque hubiera caído rendida, le sonó a caballito de batalla. Dejar reposar varios días. Seguir contestando con entusiasmo varios mails remadores hasta lograr el punto justo de interés y terminar en una lluvia de mails interminables. 
Repetir esta operación hasta que los dos interesados estén en el punto justo donde no queda otra opción que conocerse, dejando de lado todos los pensamientos catastróficos que pueden invadir.
Con todo eso, ir directamente a la cita:
 Mezclar la timidez de él con un  un poco de desfachatez de ella para empezar sin que se note que son desconocidos. Agregar sobre ella una cucharada de ternura ante la mano temblorosa de él sosteniendo un regalo. 
Sentarlos en un lugar donde nadie los atiende y dejarlos un rato, hasta que estén totalmente cómodos. 
Salpicar con algunos mosquitos molestos y llevarlos a caminar (y si...) 
Dejarlos caminar conversando varias horas, charlas de todo tipo, dejar que midan y se dejen medir, hasta perder un poco la cuenta.
Para descomprimir ponerla a ella en dos situaciones ridículas, ustedes pueden elegir, pero digamos por ejemplo dos ataques de vértigo ante alturas irrisorias. 
Un halago de él que  corta la conversación, pero quien sabe manejarse bien con los halagos. Dejar pasar. 
Y extender la charla, hasta que ambos estén convencidos de que pasaron una linda noche.
Para la presentación del plato, sumar algunos planes de posibles salidas y comidas a probar. Y para la decoración, un comentario brillante de él, que cuando la quiere abrazar, sabiendo que es un poco tosca le dice:

- Ah, esta es la parte donde yo te abrazo y vos te quedás con los brazos cruzados... 

Y ella después se vá, pero no sale corriendo, nada más se vá. Porque es como un soufflee, si lo dejás de más se aplasta. Hay que saber cual es el punto justo.



miércoles, 19 de mayo de 2010

Cita cinco: El Blogger

Pasaron muchos años y vuelta a las citas a ciegas, ahora en tiempo de Blog.
Por la cercanía de los hechos, voy a buscar un modo divertido, escueto y poco revelador para contarles la historia de mi primera Cita Blogga.
No se entusiasmen, sólo quedan dos Citas.
No vale tirar nombres.
Y a los involucrados les digo... Relajen

Cita Blogga en números:
5- Puntos subió mi ego cuando  me invitó a salir alguien a quien me gustaba mucho leer.
0- Conversaciones por mail, sólo los mínimos renglones para armar la salida.
1- Error, o varios, pero ese 0 fue el primero.
1- Certeza, no hay que creer que por comentar o leer a alguien es conocido. Es casi como conocer a un ídolo, nunca sale bien. Decepción garantizada.
20- Minutos tarde me aseguraron llegar y ser esperada.
10- Segundos me duró la adrenalina para volver a manejarme con toda soltura.
2- Personas me encontré en lugar de uno. No me gustan los amigos que hacen el aguante, aunque se vayan rápido. 
5- Puntos subió su imagen, creí que ya no había hombres que te ayudaran con el abrigo.
2- Mentiras piadosas: Él, total experto en citas decía no salir mucho. Yo, mentí no saber la historia de Hemingway y el Bloody Mary para dejarlo hacer el show de contarme.
4- Minutos tardó en empezar a corretearme abiertamente, incluida mano en la pierna.
30- Minutos intenté mantener una charla totalmente trivial para calmar las aguas.  
8- Puntos subió su imagen cuando me recomendó un postre de Maracuyá de ese lugar (nunca digo que no al maracuyá)
45- Minutos de charla interesante.
60- Minutos estuve tranquila hasta que empecé a hacer el ritual de irme.
4- Días tenía libres por delante y me pidió que los pasara con él, desde ese momento.
90- Minutos duró el primer encuentro hasta que yo intenté salir corriendo, insistió en acompañarme y terminamos caminando hasta donde yo debía ir (ya les dije, caminar es mi modus operandi) 
3- Tipos entraban cuando salíamos del lugar con los cuales casi se arma pelea por mirarme. Un poco primitivo, pero me causó gracia y lo computé como un halago.
20- Metros caminamos y en la esquina me descalcé para que viera que en realidad no soy muy alta.
50- Metros y yo descubrí que él no sabía dar abrazos.
3- Cuadras antes me invitó a salir de nuevo. 
Varias luces con detector de presencia se encendieron cuando intentó besarme en algún hall de entrada.
1- Vez me mordió el cuello y yo le dí un beso.
15-  ó 20 cuadras caminamos hasta  estar en la cuadra donde yo iba, pero no reconocí la puerta. (es inevitable que siempre haga algo medio ridículo)

Y para los curiosos que siempre preguntan más, hubo segunda cita, pero salió peor que la primera, esta vez si me fui corriendo y lo último que escuche de su parte fue un portazo, pero uno bien fuerte...  Incompatibilidad total de estilos, podríamos decirle.

martes, 11 de mayo de 2010

Cita cuatro: el amor

Y en esta cita, voy a hacer uso indiscriminado del tag y exceptuar mucho, porque es inevitable contar alguna parte de esta historia sin que una veta de amor se cuele entre mis letras.



Él (algunos ya conocen algo por algún post, click) periodista y escritor,  había publicado una nota sobre Picasso y esa noche eligió de nickname ese nombre. Yo, que siempre amé el arte, inmediatamente empecé a hablarle.
La cita transcurre después de casi un año de chatear y mandar mails. Si, un año, con algunas interrupciones. Ninguno de los dos, recién separados, buscábamos pareja, así que por un largo tiempo nos alcanzó con escribirnos mucho y tener charlas interesantes carentes de todo histeriqueo o cortejo amoroso. Pero un día, naturalmente nos pareció que debíamos conocernos.

Después que decidimos vernos, empezamos a dudar y no queríamos pasar un rato a disgusto, creyendo que tal vez podíamos estár incómodos. Porque una cosa es hablar y entenderse y otra cosa muy distinta es tener piel.
Imaginamos posibles citas, donde sólo nos veríamos cinco minutos y otro montón de posibilidades que finalmente descartamos para vernos directamente, corriendo los riesgos.

Nos íbamos a encontrar en un lugar al que yo llegaría en tren, por eso, cuando el tren estuvo demorado, yo con todo mi pensamiento mágico, enseguida empecé a creer que la salida era mala idea. La cita se demoró un rato largo y tuvimos que cambiar el lugar.
Nos encontramos en una esquina, él pasó con el auto, y el plan era tomar un café en un bar cercano, como él tenía que viajar esa noche, no quedaba mucho tiempo para hacer grandes planes.
Apareció con su auto un poco destartalado y tenía todas las características de un escritor, bohemio, despeinado, amante de los gatos,  inteligente, ensimismado y un poco desorganizado. Hablaba, y habla, de forma un poco particular y simpática. Cuando me subí al auto, sacó del asiento trasero una canasta y me dijo:

"Como no sabía a que hora ibas a llegar y estaba en casa tomando mate cuando llamaste, pensé en traerlo"

Además de que yo no tomo café, el gesto natural y poco planeado me encantó, más adelante, la canasta se iba a convertir en el chiste de siempre entre nosotros.

Así como el tren no llegó, y el café en un lugar público fue cambiado por el mate en el auto, nada salió según lo planeado y aunque después tuvimos años de charlas interesantes, literatura, películas finlandesas, y desayunos hablando de futurismo, esa noche hablamos las tonteras más grandes que podíamos imaginar, charlas carentes de sentido, incapaces de encandilar a nadie. Y su viaje, lo que parecía una buena excusa para que la la cita que podía salir mal se cortara sin ser maleducados, terminó siendo una molestia para las ganas de quedarnos.

Pasaron muchas idas y vueltas, algunos años juntos, épocas difíciles, felicidad, amor y lágrimas (muuuchas), una separación muy larga en la que siempre volvíamos a caer, y dos cuerpos que siempre se desearon más allá de lo que nuestra razón indicaba. Un corte definitivo y varios años sin vernos pero siempre un recuerdo con mucho cariño. 

Después de más de tres años, y dos vidas muy distintas a las que habíamos dejado atrás, volvimos a vernos. Sonrió enorme en cuanto me vio y en esa sonrisa se fugaron todos los nervios del encuentro, nos abrazamos y cuando me habló, lo primero que me dijo fue que le encantaba que yo usara el mismo perfume. Esa noche hablamos muchísmo, con la confianza de quienes fueron familia y a la vez como extraños. Por supuesto que en auto, tenía el mate preparado, aunque ya sin la canasta. 



Nota al pie: Todas deberíamos tener alguna vez un novio escritor, para atesorar maravillas escritas sobre nosotras, que de ser encontradas nos hagan sentir bien, y poder mostrarles a las nietas con un "Así como me ves..." 

viernes, 7 de mayo de 2010

Sobre el amor y la cobardía


"La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.

Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.

Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar."

Un comentario anónimo del post anterior me hizo pensar en esta frase de Silvio Rodriguez y la quise compartir... Próximamente volvemos a la programación habitual. 

miércoles, 5 de mayo de 2010

Cita tres: El novio (de otra)

Y la verdad, pasó hace tanto y fue tan rápido que no recuerdo su nombre. 


Chat otra vez, una charla interesante, alguien que decía estar chateando de casualidad y no estar muy acostumbrado, si claro, dije yo, a lo que me pareció un típico discurso caballito de batalla. 
Hicimos la pasada técnica de charla personal, y lo que más recuerdo es que entre los temas que tocamos, hablamos sobre trajes italianos, y en especial sobre el corte de los pantalones italianos que es distinto a los de acá. Obvio, me encandilé, no nos olvidemos cual es mi profesión (o en ese momento intentaba ser) y antes que el teclado se llene de babas arreglamos para vernos.
Yo en ese momento era estudiante, así que acordamos vernos por Belgrano, lugar que me quedaba muy cómodo para después asistir a clase (nunca fui la más aplicada, pero era una excelente excusa para irse si era necesario)
Y me encontré con un hombre, atildado y bello, nunca fueron las cualidades que más me gustaron en los tipos, pero puedo apreciarlos, y este era por demás interesante. Además me llevaba unos años y eso si suele ser una característica que me cuadra.
Fuimos a un bar, tomamos algo, y después caminamos (acabo de notar que siempre en mis citas a ciegas hay caminatas, debe ser pare de mi modus operandi) 
Caminábamos cuando me dijo tener que contarme algo, y si hay una frase que seguro viene seguida de una confesión desafortunada es esa.

Ahí me dijo que tenía novia, y estaba organizando su boda. Que en realidad estaba asfixiado y las cosas lo habían llevado hasta ese punto casi sin decidirlo, que no sabía como hacer, y que creía que por mi experiencia no tan lejana podía encontrar en mi alguien que lo ayude a solucionar esta situación. Que yo era una bocanada de aire fresco y bla bla...

Y digo bla bla, porque no había terminado de hablar, cuando yo vi que venía a eso de unas dos cuadras el colectivo que debía tomarme y rápidamente le expliqué, que yo ya tenía mucho con mi historia, que había sido bastante fuerte cancelar una boda y dejar dos familias consternadas, como para cargarme con otra más. 
Y que a todo esto, a mi no me había hecho falta nadie... 

Por supuesto que le dí un beso de cortesía, se lo merecía por churrazo, subí rauda a mi transporte... y huí....

Hablamos esa misma noche, cuando yo todavía estaba en la facu, pero la verdad, ni recuerdo de que...

domingo, 2 de mayo de 2010

Cita dos: El sexo

O no se puede vivir sólo de té y literatura



Seguimos más o menos por la misma época de la cita anterior. Con L, me quejaba de la vida, de mis ganas de no casarme, y de todos esos etcs. 
Por otro lado, volvía a ser una joven soltera, después de seis años, y habiendo sido mi novio el único hombre entre mis sábanas. 
Sin querer criticar a el que fuera mi primer hombre, digamos que estando moldeada totalmente a su medida y en una relación que no estaba nada bien, me encontraba algo así como aburrida, creyendo ingenuamente que todo terminaba y empezaba donde yo conocía. 
Situación de la que agradezco nunca más haber vuelto a sentir y de la que me ocuparé personalmente no vuelva a ocurrir, JAMAS. 
Atraída tontamente por un poco de seducción básica, contenta  como con juguete nuevo después de tantos años sin histeriqueo, mi segunda cita ciegas, tuvo todos los condimentos esos que se dicen para que una relación sea explosiva. Completamente distintos, no hacíamos más que encontrar diferencias irreconciliables, eso sumado a un poco de culpa por mi parte, fue todo lo que hizo falta para la que fue, la primera gran calentura de mi vida (por suerte después hubo otras).
Cuando teníamos sexo las peleas no existían y recuerdo haber pensado para mi, "Así que así era esto?"... 
El, rubio de ojos claros, no era lindo, pero los lindos nunca fueron mi tipo. Bastante cheto, un poco canchero, (nunca hubiera salido con alguien que tuviera control remoto en el auto, por dior!) yo no hacía otra cosa que mofarme de sus actitudes. 
Salimos unas cuantas veces, tuvimos mucho sexo, y alguna vez intentamos hacer cosas de gente que intenta tener algo, como cenar o ir a cine, fuimos hasta Haedo donde estaba el perfecto sistema de sonido para ver, Stars Wars, películas de las que era fan, y que en cambio, yo nunca hubiera visto. 
Le molestaba un poco que yo le arrugara la ropa (es el día de hoy que si se dá la situación, prefiero la cosa de la ropa por el piso), por lo que en cuanto podía la juntaba del suelo y la acomodaba. Con esa actitud, se ganó mi apodo de tintorero y un día  después de tantos choques, me encontré puteando mientras hablaba con él desde el colectivo y ahí decidí no verlo más.

Un tiempo después no se cuanto, pero mucho tiempo depués, volvió. Hay algo, una sóla cosa en la que todos los hombres de mi vida se parecen, siempre, pase mucho o poco tiempo, alguna vez vuelven o al menos lo intentan. Cuando volvió, yo estaba sola, y el recuerdo a la distancia no era nada malo. Entonces salimos una vez. 
Fué un total  fracaso. 

Ahí me dí cuenta que su principal virtud era haber estado en el lugar indicado, en el momento justo...


Nota al pie: De todas formas, creo que esa no fue la primera cita.  La cita a ciegas real, sólo duró una media hora, y no más porque yo, todavía estaba de novia, y como acostumbro, salí corriendo. 

jueves, 29 de abril de 2010

Cita uno: El amigo


Noche de bodas a ciegas



La cuestión es que allá, hace como diez años, yo estaba en esas cosas de no querer casarme y bastante confundida. Gran noticia tengo internet, y en las charlas con desconocidos un gran escape para mi alma de novia fugitiva. 
En ese momento los blogs no existían pero si las salas de chat, y ahí conocí a L (click). No recuerdo cuanto tiempo pasó pero chateamos mucho, después nos mandamos muchos mails y terminamos hablando por teléfono noches enteras. Así pasaron varios meses en los que yo, entre otras cosas, me separé (click) 

Un día nos conocimos, en una plaza, él,  flaco y altísimo, desgarbado y muy especial. Nos sentamos en un banco y hablamos como si nada, horas y horas... Hablamos de todo lo que creíamos saber con esa pesadez de quienes sienten que han vivido todo , sensación de la que ahora nos reímos mucho. 

Se nos hizo costumbre vernos, pasar las noches hablando, leyendo y tomando té en un barco muy pequeño que tenía su familia. Ahí amarrados, sin siquiera alejarnos del muelle.
Una noche de noviembre, los jazmines cubiertos de flores perfumaban todo el aire.  Caminando por el club encontramos un árbol que tenía unos nombres tallados con un corazón y una fecha, se notaba que estaba recién hecho y nos reímos del exceso de romanticismo, para nosotros un poco demodee. 
 La fecha  tallada era ese mismo día, y en cuanto la leí, me dí cuenta de que ese día, era justamente el día en el que debía estar casándome. 

Así es que recuerdo esa noche, la noche que pasé mi noche de bodas con L, mi primer cita a ciegas... 

Esa noche L me regaló un jazmín, que yo todavía guardo en una cajita de cigarrillos.
De mi no boda, sólo me quedan las alianzas. Por eso la foto, con los dos recuerdos que conservo de esa noche.


Notas al pie: Para desilusión del morbo de todos, no hubo sexo en mi "noche de bodas" Y aunque es una amistad que no suelen tolerar las parejas del momento, ni esa noche ni nunca tuvimos nada con L.  Seguimos siendo amigos, aunque pasamos años enteros sin vernos, y siempre que nos vemos, es como si nada... y tomar té, y hablar, horas y horas.... 


Y estreno Tag con esta saga. Exceptis excipiendis, exceptuando lo que hay que exceptuar, porque no es cuestión de andar contando de más...

lunes, 26 de abril de 2010

Muchas Citas


Estos días a cuento de contar mis citas blogas, hice un raconto y caí en la cuenta de que tuve muchas citas a ciegas en mi vida, muchas datan desde mucho antes de que existan los blogs, claro. 
Y aunque despotrique, debo admitir que muchas relaciones importantes, amigos, novios o lo que fuera, nacieron de citas a ciegas.
Es por eso, que si me permiten, voy a abrir un paréntesis en este blog, para contar algunas historias de citas (todas hiperverídicas) empezando de las más viejas y quién dice sumo alguna para el fin de la saga.


Mientras tanto me voy a seguir haciendo desastres con mi vida, y después les cuento...  

  

sábado, 24 de abril de 2010

La misma piedra



Atiendo o no atiendo?

Contesto o no contesto?

Voy o no voy?

Voy o no voy?

Voy o no voy?

Así todo el sábado...

como Hamlet pero de entrecasa.... 


Si, ya sé que quieren historias de citas... en estos días...promesa.

miércoles, 21 de abril de 2010

Flexibilidad

Hace unos cuantos días (no lo escribí antes porque lo estaba masticando) tuve una charla acalorada con mi amiga R.
Yo naturalmente soy de dejar siempre muy en claro mi punto de vista, sin edulcoraciones y en ocasiones demasiado... A veces, creo, debería ser más diplomática.
Con R nos queremos tanto que no necesitamos filtrar lo que decimos, al contrario, parte de nuestra relación y cariño es que siempre nos decimos todo. Y sin dudas la opinión de la otra pesa tantísimo más que otras tantas opiniones. 

Hablábamos de su novio, yo insistía en algunas cosas que me molestan, y tontamente insisto en remarcar, cuando está clarísimo lo que pienso... 

Ella me dice:

- Lo único que te pido es un mínimo de flexibilidad...
...
...
...
Nunca lo había pensado de esa manera. 
Sentirme obtusa no es una buena sensación, creo que voy a hacerme un service de espontaneidad, porque en cuanto alguien me remarque que dejé de ser fresca, voy a empezar a sentirme una pieza de museo, de esas ajadas, rígidas y llenas de tierra... de esas que nadie quiere visitar.