
Está comprobado, o al menos yo lo comprobé el sábado, un salto o el movimiento correcto en el momento justo pueden convertir a un hombre feo en un verdadero suspiro...
Ahora entiendo porque me dicen que me gustan los feos... será
Ahora entiendo porque me dicen que me gustan los feos... será
jajaja, pero ese era un feo con aptitudes jajaja
ResponderEliminarGracias por ponerme en tu blogroll, ahi te subo al mio.
ResponderEliminarlo que vale es la intención jajaja :P
ResponderEliminar¡Ay, nenaaa!
ResponderEliminarYa me venía gustando el bloccc, hasta me estaba despertando así como una empatía linda linda, pero con esto post te has ganado mi más sentida cariñositud. AMO a este hombre, su fealdad es así como bella en sí. Los movimientos desarman. El canturreo activa.
¡Esaaaaa! Caféeeee Caféeeee... ¡Vivan los Tacubos!