sábado, 23 de mayo de 2009

Impulso

La historia de siempre.
Un mínimo gesto, moviliza, da curiosidad, lo que sea...
No voy a llamar, no voy a llamar, no voy a llamar, no hay nada a favor para llamar, no voy a llamar, hace casi dos meses que no lloro y se siente bien, no voy a llamar, no voy a llamar...

LLAME...

No atendiste, gracias... Me saqué el impulso y no hubo consecuencias.

2 comentarios:

  1. Pero si atendías la telaraña que la araña tejió seguramente te atraparía...

    Hmmmm yo a mis 37 años actuales he aprendido que cuando me separé el teléfono no existe más, y cuando veo el celular es como ver una piedra o un pedazo de metal... algo inerte, sino se cae en el "LLAME"

    ResponderEliminar
  2. y si... pero no fué.
    Y tal vez necesitaba ese último traspié. Ahora si voy con la idea del celular inerte...
    En el próximo impulso me siento a escribir!

    ResponderEliminar